Los Ciclones, Huracanes, Tormentas Tropicales y el “gallego” que los descubrió, II
Como comentaba en el primer articulo sobre esa EMINENCIA en meteorología resultará interesante leer aquel primer aviso de ciclón tropical emitido desde la capital de la Isla de Cuba hace 131 años, cumplidos el pasado 11 de septiembre, para honra de la ciencia y la Humanidad.
Inserto su contenido tomándolo de su versión original, tal y como apareció publicado en el diario habanero “La Voz de Cuba”. Como resultado de las contingencias de la historia, este aviso y pronóstico, redactado el 11 de septiembre de 1875, ha brindado a Cuba y su ciencia meteorológica la posibilidad de marcar la efeméride con un hecho de alto valor científico y humano, contrastándolo con las funestas connotaciones que tuvo después la misma fecha en 1973 y 2001.
A ÚLTIMA HORA
Recibimos a hora ya avanzada las siguientes líneas con que nos honra el Padre Viñes de la Compañía de Jesús, Director del Observatorio del Colegio de Belén, y nos apresuramos a darle publicidad por lo que pueda interesar a los lectores en general, y particularmente a los navegantes.
“Partes telegráficos de Saint Thomas y Puerto-Rico recibidos ayer noche en la Comandancia General de Marina y que el Excelentísimo Sr. Comandante de Marina ha tenido la dignación de comunicarme por conducto de su digno Secretario, anuncian un huracán que se ha originado en el Sur, en las Islas de Barlovento.
Yo creo lo más probable que este huracán avance con dirección N.O. y que no llegue a alcanzar la longitud de La Habana, en cuyo caso cruzaría al “noroeste” de ella y a mucha distancia.
Hacia el 13 como muy tarde, prodriamos notar su lejana influencia en la parte cirrosa de la región superior.
El barómetro, que se había mantenido estos días pasados más alto de lo ordinario, tiene actualmente marcada tendencia a un constante descenso, bien que no rápido.
Bueno es que estén advertidos del peligro los capitanes de los buques que tuvieran que hacer rumbo al N. o al E.
Respecto a la navegación al O y al golfo, no ofrece peligro por ahora.
Estas no pasan de ser apreciaciones mías, fundadas únicamente en las leyes generales de las tormentas giratorias (sic.) y en mi corta experiencia de algunos años de observación.
Quedo en remitirle a V. Las observaciones y tenerle al corriente de las diversas fases del meteoro a medida que vayan estas presentándose. Los datos que hasta ahora tenemos del huracán son insuficientes para fijar con precisión la dirección de su trayectoria.
Soy de V. muy atento y Seguro Servidor quien besa su mano,
Benito Viñes, S. J.
Observatorio del Colegio de Belén. Habana 12 de setiembre de 1875”.

Mapa detallando el recorrido del Huracán
De la lectura de este comunicado, en especial las líneas del ultimo párrafo, se aprecia claramente que Viñes no había realizado antes otros pronósticos.
Quiero llamarles la atención que en el texto aparecen frases que revelan inseguridad... “Estas no pasan de ser apreciaciones mías...”
A partir de ese primer pronostico, la aproximación a la realidad fue tan exacta que durante la época ciclónica, algunos días la prensa publicaba dos y hasta tres partes meteorológicos. Tengamos en cuenta que con su Ciclonoscopio llegaba a determinar el vortex o “ojo” con un error de calculo de 50 metros.
Antes de continuar, permítanme que les realice algunas preguntas:
1.- ¿En el año 1875, era importante el trafico naval de personas y materias entre el continente Europeo y Americano?
2.- ¿Con que información meteorológica se hacían a la mar, los navíos?
3.- ¿A parte del Astrolabio o el Sextante, con que instrumentos contaban los navíos, para las previsiones meteorológicas?
Preguntas con respuestas sencillas, no?. Bien, entonces podremos llegar a la conclusión, que la aportación a la ciencia y a la humanidad no fue solamente inmensa sino la clave, les formulo una mas difícil...
- ¿Cuantas vidas salvo, Cuantos Naufragios evito, Cuantas perdidas económicas evito?, etc. etc.
Fue importante su aportación, claro que si. Pero su nombre y menos su obra no es “conocido/a” en nuestro país, país este de grandes meteorólogos, me vienen a la memoria Lanza, Grau-Fontseré, etc.
La Voz de Cuba, El Avisador Comercial o El Diario de la Marina, entre otros eran la prensa escrita del momento y ninguno de ellos cerraba edición sin tener la predicción para el día siguiente, era tal la presión que ejercían sobre Benito Viñes, para ser los primeros en tenerla, que algunas de las personas encargadas en recogerlas, sufrían “retrasos” en sus recogidas, por lo que se opto por entregarse en “mano” en el mismo Observatorio del Colegio de Belén, fracasado este otro sistema, se procedió a que escribientes-custodiados se encargaran de entregar los partes en las redacciones de los periódicos.
Los Capitanes de los Vapores, eran unos de los aliados de Benet Viñes, todos informaban del viaje y de las situaciones de las nubes, durante sus trayectos.
A mediados de Setiembre de 1876 se estaba aproximando un Huracán a la región occidental de Cuba, en el puerto de la Habana había diversos barcos que terminaban sus preparativos para zarpar con destino a Estados Unidos y Europa.
El día 15 el Padre Viñes remitió al general de Marina un comunicado que alertaba de la proximidad del meteoro y le sugiere que cierre la salida del puerto a las naves que pretendiesen seguir estos rumbos.
Dicho y hecho: el puerto se cerro; entre los numerosos vapores que se les prohibió la salida al mar, se encontraba el Liberty, de bandera norte-americana. Su capitán, al saber la noticia, se presento delante el general de Marina, mostrando su protesta y pidiendo energéticamente que se le permitiese abandonar el puerto de la Habana inmediatamente. El general de Marina le informo de la situación, y le muestra, además, las comunicaciones y recomendaciones del Padre Viñes. El capitán del Liberty reacciona despectivamente, respondiéndole que un cura jesuita no era precisamente la persona mas cualificada para ordenarle la salida o no de la bahía, ni darle indicaciones de cómo afrontar los huracanes, la navegación y de sus peligros.
El general, hechas las advertencias de rigor, y bajo palabra de honor que el mismo capitán del Liberty, se hacia único responsable de las consecuencias de su decisión, autorizo al prepotente marinero hacerse a la mar y tomar rumbo norte. Como era de esperar, en aguas del canal de la Florida fue sorprendido por la tempestad, las inmensas olas levantadas por vientos de 40 a 60 m/s., destrozaron el navío y naufragó delante de las costa de la Florida en trágicas circunstancias.
Un hecho, no obstante lo ocurrido, llamo la atención: entre los náufragos del Liberty ni un solo de los pasajeros, que habían comprado sus billetes en la Habana para viajar en esa nave, subió a bordo el día 15, al conocer los avisos emitidos por el padre Viñes; únicamente zarparon la tripulación y su soberbio capitán.
Hombres, mujeres y niños se encontraban a resguardo en tierra. Un cura jesuita muy delgado y vestido con una negra sotana los havia salvado la vida mediante la observación de las nubes desde un colegio situado en la calle Compostela, entre Luz y Acosta.
Unos diez años después y vistas las necesidades de tener información mas amplia, se pone en marcha un sistema de avisos telegráficos para ofrecer informes y observaciones meteorológicas, sobre todo procedentes desde el área del Caribe Oriental.
Durante los años 1889-1893, un representante de la Oficina Hidrográfica de los Estados Unidos de América, Edward Everett Hayden, estuvo viajando constantemente a la Habana, realizando muchas entrevistas con el Padre Viñes, para “intercambiar” opiniones sobre sus descubrimientos en meteorología, al final Hayden, al no conseguir avanzar en sus propósitos, de obtener datos precisos sobre sus estudios, le quiso “fichar” para la Marina y que como mínimo el Observatorio de Belén se incorporase al Signal Service, a lo que el R.V. Padre Viñes, le manifestó lo que en su día informo a otros gobiernos, si cuando solicitamos ayuda nos fue denegada y si cuando solicitamos no pagar los derechos de aduanas, nos fueron denegados, por no ser de intereses de la ciencia, nuestras aportaciones, siguen estando fuera de su “ciencia”, no obstante si ustedes creen que podemos tener algo interesante, esto interesante, será para la humanidad, y ahora perdóneme usted, pero estoy viendo que las nubes han variado la dirección y precisan mis estudios, buenas tardes y si tiene que partir entre mañana y pasado, le aconsejo que no emprenda viaje.
El 23 de Julio de 1893, rubricó la obra que lo inmortalizo, “Investigaciones Relativas a la Circulación y Traslación Ciclónica en los Huracanes de las Antillas”, en la lectura de su obra, salta a la luz el método cognoscitivo en que fundamentó sus descubrimientos científicos. En su lectura se advierte el extraordinario y singular poder de observaciones de aquel hombre. El seguimiento minucioso de las nubes, su movimiento a diferentes niveles y el estudio revelador de los focos cirrosos en el horizonte hicieron descubrir al sabio las leyes principales de la circulación interna de la tormenta. Las leyes de la circulación ciclónica estaban compuestas por dos leyes generales: la rotación ciclónica y las corrientes ciclónicas a diversas alturas, ambas integradas como partes indisolubles de la dinámica y estructura interna de las tormentas tropicales.
Si usted querido lector, ha llegado hasta aquí, se merece un PREMIO....
- ¿Esta usted interesado en leer de puño y letra esas seis Leyes Viñes?.
- ¿Esta usted interesado en ver todos y cada uno de los manuscritos del Padre Benito Viñes?
- ¿Esta usted interesado en tener en sus manos “El Ciclonoscopio de las Antillas?
Entonces como seguro que es amigo y conocido de ONASIS, y tiene línea directa, pregúntele...
Alguien dijo una vez “Los grandes sueños los imaginan los genios, los disfrutan los felices y los critican los inútiles”
Antes del punto y final, quisiera agradecer a Luis Enrique Ramos, un amigo, o mejor dicho un hermano Cubano, que con nuestros paseos por el Malecón, degustando esos mojitos callejeros por la Habana Vieja, por esos largos momentos en el “nuevo” Colegio de Belén hoy Residencia de Ancianos Madre de Calcuta, o esas tardes a pie del Cristo escuchando de fondo aquella melodía que dice... Esto no puede ser no mas que una canción..., explicándome toda verdad de un pueblo, que desde hace tiempo es un pueblo querido.
Gracias Luis Enrique, no se que creer de ti, si eres mas buen apologista que amigo, o si eres mejor amigo que escritor.
Reguitzell
1 de octubre de 2006