
Sugiero que el más triste de los presos
tenga derecho a sábanas de seda;
bendita sea la boca que da besos
y no traga monedas.
Propongo corromper al puritano,
espiar en la ducha a las vecinas,
ir a quitarle al dios de los cristianos
su corona de espinas.
Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr más que la policía
para bailar el vals de los recuerdos
llorando de alegría.
La vida no es un bloc cuadriculado
sino una golondrina en movimiento
que no vuelve a los nidos del pasado
porque no quiere el viento.
Se aconseja dormir a pierna suelta
lejos de tentaciones de diseño,
que no pase de largo por tu puerta
el hombre de tus sueños.
La rana esconde un príncipe encantado,
tu boca un agridulce de membrillo
¡qué ganas de un cursillo acelerado
de besos de tornillo!
Y jugar por jugar
sin tener que morir o matar,
y vivir al revés
que bailar es soñar con los pies.
Conviene entrar penúltimo en la meta
de la vuelta a la infancia en patinete
y fusilar al rey de los poetas
con balas de juguete.
Por qué no doctorarse en cremalleras
como hace la hormiguita por tu espalda
e hilvanar con jirones de banderas
braguitas rojigualdas.
Hacen falta cosquillas para serios,
pensar despacio para andar deprisa,
dar serenatas en los cementerios
muriéndose de risa.
Este primer artículo quisiera dedicarlo a ese pueblo Gallego, el cual por los motivos que sean, siempre a calado hondo, allí donde sus habitantes han tocado tierra.
Con motivo de la tormenta tropical que ha afectado a Galicia quisiera aportar unas notas sobre un llamado “Gallego” que anduvo hace unos siglos por las Antillas.
Primeramente quisiera dar las gracias al amigo ONASIS, por dejarme participar en este blog.
Ese insigne “Gallego” es el Reverendo P.J. Benito Viñes y Martorell, seguro que ustedes amigos lectores saben que en Cuba, Gallego es sinónimo de español y es sin duda la nación más cercana a los cubanos. Las Leyes Viñes aun en la actualidad son de aplicación al 100% en meteorología.
Dado todos los estudios que realizo, si el editor del blog, me lo permite insertaré varios artículos, para saber a nivel de gente de la calle quien fue ese ilustre personaje, desconocido totalmente en nuestro país.

Este es el padre de la Ley Viñes, sobre Investigaciones Relativas a la Circulación y Traslación Ciclónica.
En la mañana del 19 de septiembre de 1837, una de las familias que residen en Poboleda, municipio de la provincia de Tarragona, tiene un motivo especial para que la alegría penetre en el hogar donde viven.
Acaba de llegar al mundo un pequeño que, aunque ellos lo ignoran, está llamado a suscribir con brillantes caracteres una página de especial trascendencia en la historia de la ciencia. El recién nacido será bautizado como Carles Benet Josep Viñes Martorell, nombres con los que sus padres han hecho honor a la memoria de los abuelos.
Después de sus primeros juegos que transcurrieron entre montañas y el olor del vino que su mayores elaboraban, va a vivir junto a su madre en Les Borjes del Camp. Después, ingresa como novicio en la Compañía de Jesús. Tiene por entonces 19 años. Su noviciado transcurre en Mallorca, pero en 1868 la Orden fue expulsada de España. Viñes y sus compañeros emigraron a Francia. Allí concluye sus estudios, se ordena como sacerdote y se le designa para dirigir el Observatorio del Real Colegio de Belén: una escuela religiosa situada en el viejo convento de la calle Compostela, entre Luz y Acosta, en La Habana.
El padre Viñes arriba a La Habana el 4 de marzo de 1870, e inmediatamente asume la misión de efectuar observaciones meteorológicas a horas fijas, tomar datos de los fenómenos atmosféricos acaecidos y realizar investigaciones sobre los huracanes. Por entonces no existía en Cuba un observatorio oficial. Su luminosa inteligencia le hizo interesarse y comprender las complejidades que caracterizan al tiempo atmosférico y el clima en la región del trópico insular. En particular, le atrajo el majestuoso poder de los ciclones tropicales.
Así comenzó a hacerse público el resultado de sus investigaciones tanto para la comunidad científica como para la población que escuchaba con atención los pronósticos del sacerdote meteorólogo. Muy pronto, el prestigio de Benet Viñes traspasó las fronteras de la Isla —entonces departamento español ultramar—, y de América incluso.
En atención al mérito de sus trabajos científicos, fue elegido en 1873 “socio de mérito” de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.
Allí presentó sus más importantes trabajos sobre Meteorología y Astronomía, todos realizados en Cuba. Ese mismo año trajo a la Isla y puso en funcionamiento el meteorógrafo de Secchi, un equipo para el registro continuo de datos meteorológicos, dispositivo de avanzada tecnología en su época y del cual sólo existieron pocos ejemplares en todo el mundo.
Su penetrante poder de observación y su tenacidad como investigador le permitieron elaborar el primer aviso de ciclón tropical reconocido en la historia de las ciencias. Ello ocurrió el 11 de septiembre de 1875, y es una primicia de la meteorología cubana, gloria compartida, por extensión, entre La Habana y Poboleda, Cuba y España.
Como resultado del paso sucesivo de tres huracanes por Cuba, entre 1875 y 1876, Viñes efectuó cuatro expediciones a las regiones azotadas por estos mismos meteoros en otras islas del Caribe, con el propósito de obtener más datos e informaciones, y comprobar sus teorías. Sus conclusiones, resultado de un complejo proceso de integración cognoscitiva y metodológica, constituyen el primer estudio científico sobre el impacto de desastres naturales en el área centroamericana y particularmente en las islas del Mar Caribe.
El cuerpo teórico de su primera gran obra se halla contenido en un texto titulado “Apuntes relativos a los huracanes de las Antillas de Septiembre y Octubre de 1875 y 1876”, de 256 páginas de extensión. El primer capítulo contiene un estudio de las trayectorias seguidas por los tres fenómenos, el segundo aborda la estructura y los patrones de circulación ciclónica, el tercero los fenómenos característicos en los ciclones tropicales, y el cuarto la física de este tipo de tormentas.
En 1882, el padre Viñes viajó a Europa con el propósito de adquirir un importante conjunto de instrumentos para realizar investigaciones geomagnéticas y astronómicas. Entre ellos se hallaba el mayor telescopio existente en la Isla: un refractor con objetivo de 152 mm, construido en el Reino Unido.
Con la cooperación financiera de varias empresas de navegación y de seguros, logró organizar (1886) una red de estaciones de observación en Cuba, Jamaica, Puerto Rico, Barbados y otros países. De esa manera recibía telegráficamente datos meteorológicos para elaborar sus pronósticos durante la temporada ciclónica.
Lo más sorprendente en su obra fue cómo a través de sus vastos conocimientos de la física de la atmósfera logró comprender la estructura vertical de los ciclones tropicales y su mecánica interna, deducciones que partieron de una cuidadosa observación de las nubes y de las direcciones del viento. Asimismo, Viñes estableció, estadísticamente, el comportamiento de las trayectorias medias de estos fenómenos en los meses de la temporada ciclónica en el Océano Atlántico (de junio a noviembre).
Estudios sobre ciclonología tropical efectuados posteriormente, han confirmado en gran medida la exactitud de las ideas de Benet Viñes, que fueron formuladas inicialmente hacia 1876 y perfeccionadas después en 1893. Los resultados de sus experiencias e indagaciones le condujeron a concebir el Ciclonoscopio de las Antillas, una especie de regla de cálculo de su propia invención, que se cuenta también entre los frutos de su genio.
Con su salud herida, laboró incansablemente en La Habana durante 23 años. Redactó 14 trabajos científicos. Entre 1870 y 1893 pronosticó el paso de 33 ciclones tropicales, más de uno por cada año que vivió en Cuba.
Un día antes de su muerte —acaecida el 23 de julio de 1893—, firmó el manuscrito de su último libro, “Investigaciones Relativas a la Circulación y Traslación Ciclónica”, donde expuso el resumen de todos sus conocimientos sobre el tema, y en particular su admirable método de pronóstico de los ciclones a partir de las observaciones nefológicas.
El doctor Arístides Mestre —uno de sus colegas en la Academia de Ciencias de La Habana—, en un discurso pronunciado como parte de la oración post mortem que aquella institución dedicó al padre Viñes, expresó lo siguiente:
Se abrieron pues, para nuestro insigne compañero las puertas de la eternidad, pero sus trabajos fecundos en aplicaciones prácticas y útiles nos quedan.
La Academia y el País le deben gratitud...
Seguramente que pocos de los lectores de este artículo, habían oído hablar de Benet Vinyes, fíjense si fueron importantes sus aportaciones a la ciencia que la Navy lo quiso “enrolar” en sus filas, pero esto lo dejaremos para otro día.....
Reguitzell,
28 de setiembre de 2006

Finisterre, destino inevitable para aquellos que quieran descubrir la "Costa da morte", final del Camino de Santiago para peregrinos que como la tradición dice deberán quemar sus ropas.
Ocurrió en el año 2000. Con 14 años y en apenas 6 meses, Jonathan G. Lebed hizo una fortuna operando por Internet, hasta que la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC) lo pescó y descubrió un fraude valorado en un cuarto de millón de dólares.
Cuando los agentes de la SEC golpeó la puerta de la familia Lebed en Nueva Jersey descubrieron que no era el padre el travieso inversor sino su hijo y que había usado la cuenta de sus padres a espaldas de ellos. El niño confesó que estaba enganchado en la Bolsa desde hacía dos años y que siempre le habían gustado los números, comenzando todo cuando escuchaba las noticias financieras.
El asunto se solucionó sin llegar a los tribunales ya que Jonathan y su familia accedieron a devolver los 272.000 dólares obtenidos en 11 operaciones fraudulentas. Sin embargo el menor pudo retener otro millón de dólares obtenido en 16 operaciones que se consideraron legales.
Modus Operandi
El niño comienza con 8.000 dólares de la cuenta de su padre y compraba acciones de pequeñas compañías con muy poca liquidez. Luego de adquirirlas enviaba cientos de mails haciéndose pasar por asesor financiero, siempre con nombres falsos y con los siguientes rumores:
"Hay que comprar estas acciones en forma urgente, valdrán diez veces más en poco tiempo".
Decenas de inversores picaron una y otra vez y contribuyeron inconscientemente a sobrevalorar estos papeles. Cuando la operación se cerraba el niño estaba muy tranquilo en su escuela. La investigación duró 2 años.
Este mensaje se publicó en el foro de laBolsa.com:
http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1159379739/
Nacido en Memphis, seguidor de tendencias.
Gano en el 2004: 360 millones de dolares.
Comenzó gracias a Billy Dunavant (un comerciante de algodon) que le presento a Elli Tulli un especulador de algodon de New Orleans..
Su primer trabajo fue en el piso del New york board of trade (Nybot) en el 1976. En su segundo año como floor broker ganó un millon de dolares en comisión.
4 años más tarde decidió independizarse y se convirtio en trader que comercializa con su propio dinero en el piso de algodón.
En los siguientes 3 años y medio ganó millones de dolares, pero lo extraordinario de su record en ese tiempo, no era tanto la magnitud del dinero que ganó, sino
su consistencia. Durante ese lapso de tiempo como floor trader
solo experimento perdida un mes...
En 1984 cansado de trabajar solo 4 horas al dia y de la presion fisica y mental del piso forjó en él la idea de hacer sus operaciones "up stairs". En 1985 formó su fondo Tudor Investment con 300 mil dolares y empezó a especular especialmente divisas y los s&p500... Nuevamente teniendo un exito extraordinario en octubre de 1987 Tudor es, un fanatico seguidor de los análisis técnicos descubrió un patrón similar al del 1929 y decidió hacer short masivamente en acciones del s&p 500 y bonos. El lunes 19 de octubre de 1987 el mercado tuvo su peor crash de la historia y Tudor Jones ganó 65% de retorno en un solo día...en total ganó ese sólo día 276 millones de dólares.
Hoy es el segundo Hedge Fund más grande del mundo con 9 billones de dolares de clientes afluyentes y reducidos y su fortuna personal supera los 1.9 billones de dolares a sus 49 años de edad.
Galicia es una auténtico paraiso para los amantes del Surf y en la foto queda suficientemente demostrado. Salu2.

A finales de los años 50s Nicolás Darvas se convirtió en millonario. Comenzando con un capital de 30 mil dólares, en unos pocos años conquistó un portafolio que superaba los 2 millones de dólares. Darvas se convirtió en un fenómeno en Wall Street. Pero no precisamente porque haya hecho una muy considerable suma dinero con poco capital inicial, ni tampoco porque haya escrito un libro que vendió 200 mil copias en 8 semanas. No, de esas historias existen muchas en Wall Street. Darvas se convirtió en un fenómeno y un prodigioso por su sorprendente método de inversión.
El método de inversión de Nicolás Darvas se podría describir con sólo tres palabras: Análisis Técnico Puro.
Darvas era un bailarín de profesión que viajaba danzando con su academia por todo el mundo prolongadamente. Desde India, Hong Kong, Japón, etc., su contacto con las noticias, confidencias y acontecimientos del mundo de las acciones en Wall Street era prácticamente nulo. Recordemos que estamos hablando de los años 50 donde no había e-mail, ni Fax, ni Fedex. Su único contacto con la bolsa eran unos telegramas que intercambiaba diariamente con su corredor desde Nueva York. Los telegramas de su corredor le brindaban a Darvas una escueta información sobre el movimiento de las acciones que estaba siguiendo. Darvas le daba a su corredor en Nueva York instrucciones explícitas de cuál información requería y basaba sus inversiones, exclusivamente, en información de precio y volumen que su corredor le proporcionaba en donde se encontrara en el mundo.
Cuenta Darvas en su libro, que después de un largo viaje por el mundo volvió a Nueva York. Con su portafolio ya bastante abultado decidió seguir invirtiendo pero desde una oficina de “Traders” profesionales en Nueva York. La influencia del medio de los corredores e inversionistas en Wall Street hizo que Darvas sufriera grandes pérdidas. Fue entonces cuando se encerró en la habitación de un hotel en Nueva York, donde se aisló radicalmente de toda noticia del mundo exterior. Tal como lo había hecho desde tantas ciudades del mundo, Darvas se limitaba a leer las páginas del Wall Street Journal donde se informaba de los precios y volúmenes de las acciones que estaba siguiendo. Una vez más, de acuerdo a la información básica de precios y volúmenes, y aislado de Wall Street, Darvas compraba y vendía acciones.
Después del encierro voluntario donde trabajaba por la noche siguiendo sus acciones en gráficas pintadas a mano mientras Wall Street trabajaba de día, Darvas salió del hotel con más de 2 millones de dólares en su portafolio.
Bueno, me imagino que estás ansioso por conocer el secreto de la estrategia de inversión de Darvas, ¿cierto? Darvas desprendidamente la explica muy diligentemente en su libro “Cómo hice 2 millones de dólares en la bolsa de valores”. Darvas llama su estrategia el método de inversión por “cajas” (inglés: Box Trading).
El método es extremadamente sencillo. Darvas sostenía que los precios de las acciones se movían dentro de cajas. Es decir con un límite inferior y un límite superior. Hoy en día llamamos a esos límites Soporte (al límite inferior) y Resistencia (al límite superior). Según Darvas, una acción se mueve dentro de la caja mientras no haya algún acontecimiento extraordinario que la haga salirse de la caja. Si en algún momento el precio de un acción rompe la caja quiere decir que la acción está lista para buscar nuevos límites. Es decir, cuando una acción rompe la caja en la que estaba moviéndose, sólo significa que cambiará de caja.
Fuente: http://www.alfil.com/articulos/articulo51.htm
Tejado de una vivienda en El Ferrol dañado por los vientos huracanados del ciclón Gordon.
Fuentes de la Comisión de Seguridad y Cambio de Moneda de los EEUU confirman que Andrew Carlssin, de 44 años de edad, ofreció una extraña explicación al increíble exito conseguido en el mercado bursátil.
No podemos confiar en las afirmaciones de este señor. Sinceramente, creemos que se trata de un lunático y de un mentiroso compulsivo —afirmó un miembro del SCM. Pero el hecho es que, partiendo de un capital inicial de 800 $, este señor ha conseguido un margen de beneficios que supera los 350 millones de dólares. Cada inversión que ha realizado sufrió una inesperada e inexplicable subida de valor, lo cual no puede ser simple cuestión de suerte. La única manera de conseguir estos logros es a través de información ilegal.
El señor Carlssin va a estar en una celda en la isla de Rikers hasta que acceda a confesar cuáles fueron sus fuentes de información. Los desastres bursátiles del año pasado dejaron a la mayoría de los inversores desesperados. Así que cuando Carlssin consiguió que todas y cada una de las 126 operaciones de alto riesgo que realizó terminaran en un completo éxito de ganancias, atrajo sobre sí todas las miradas de los caza oportunidades de Wall Street.
Si, por ejemplo, los valores de una compañía subían debido a una unión o a una alianza de empresas tecnológicas que supuestamente debían ser acciones secretas, el Señor Carlssin lo sabía de antemano de alguna manera, nos confirmó la fuente del SCM encargada de la investigación. Una vez puesto bajo investigación, los encargados de desvelar el misterio del caso se encontraron con algo que no esperaban: una más que increíble confesión de más de cuatro horas de duración. Carlssin declaró haber viajado en el tiempo, y proceder del futuro, concretamente de una era 200 años posterior a la nuestra.
Afirma también que en su época es sabido que nuestra era fue una de las peores en lo que a caídas bursátiles se refiere, así que cualquiera con unos pocos conocimientos podría hacer aquí una fortuna. Era demasiado tentador como para resistirse, alegó Carlssin en su confesión grabada en vídeo. Había planeado hacer que pareciera todo natural, ya sabe, perder un poco aquí y allí para que no pareciera demasiado perfecto. Pero parece que me han cogido con las manos en la masa.
Con ánimos de negociar, Carlssin ofrece divulgar hechos de gran trascendencia histórica, como el paradero de Osama Bin Laden o una cura para el Sida. Todo lo que pide es poder volver a su tiempo en su máquina del tiempo. Sin embargo, rehúsa revelar la localización de dicha máquina, o explicar cómo funciona, supuestamente por miedo a que este tipo de tecnología avanzada pueda caer en manos equivocadas.
Las autoridades son muy reticentes, y afirman que las declaraciones del Viajero del tiempo no son más que patrañas. Pero lo que es innegable es que el SCM admite que no ha podido encontrar ningún registro sobre ningún Andrew Carlssin antes de Diciembre del 2002. El Weekly World News continuará investigado esta historia hasta que se resuelva.